Nunca pensé que un milagro en mi se cumpliría, la ilusión me embarga e ilumina, todo parece ser más lento ahora, veo pasar la gente y sus cosas y no me importan, sólo aquello que debo cuidar.
Siento un dolor en el fondo de mi corazón, mi alma está dolida y espero en Dios, encontrar la calma y seguir sin miedo.
Que dolor no poder conocerte, no poder tenerte, sólo sé que Dios te tiene por alguna razón... te buscó y llevó a su lado para tu bien.
¿Algún día te conoceré? - me pregunto - espero que si, para poder abrazar y acariciar como lo hice en el poco tiempo que te tuve.
Adiós esperanza mía.
Pronto te veré... no me olvides.
"Mamá"